Descripción y fotos de las rutas que hemos realizado por España y parte del extranjero.

sábado, 2 de junio de 2012

CIRCULAR POR LA PEDRIZA ANTERIOR: MANZANARES-SENDA MAESO-COLLADO DEHESILLA-CANTO COCHINO-EL TRANCO-MANZANARES. (26-05-2012).



DISTANCIA: 14km.
COTA MINIMA:  925m
COTA MAXIMA: 1570m
DESNIVEL ACUMULADO SUBIDA: 680m.
DIFICULTAD: Fácil, aunque con trepadas sencillas y cortas que requieren prestar atención para encontrar el paso más cómodo.
MATERIAL: Botas y bastones. En verano gorra y crema solar que pega el sol de lo lindo y no hay sombra.


Después de unos meses de sequía montañil teníamos unas ganas locas de salir a hacer un poco el cabra por el monte, y para hacer el cabra no hay mejor sitio en Madrid que la Pedriza del Manzanares, donde abunda el “rocaje vivo”, jajaja. No queríamos tampoco machacarnos mucho porque estábamos un poco bajos de forma después de unos inoportunos resfriados, pero como iba a hacer bueno había que aprovechar. El plan era hacer la Senda Maeso o de la Rinconada hasta la zona del Acebo o por ahí, comer, siesta y bajar por el mismo sitio hasta el pueblo, pero al final nos liamos y seguimos hasta el Collado de la Dehesilla para volver por el Arroyo de la Majadilla hasta Canto Cochino y de ahí al Tranco por el río Manzanares hasta el pueblo otra vez. Total un día fabuloso para disfrutar de esta maravillosa ruta en primavera.

Aparcamos el coche en la urbanización el Alcornocal de Manzanares el Real, en su parte más alta, al final de la calle Menéndez Pidal donde acaban los chalets. Ahí comienza la Senda Maeso propiamente dicha. En otras ocasiones hemos querido hacer alguna ruta circular bajando por esta senda desde la Pradera del Yelmo, pero no ha habido huevos de encontrarla entre tanto conglomerado rocoso y ningún tipo d señalización.... Esta vez la haríamos de subida para ver donde conecta con los senderos superiores de la Pedriza.

Había dos factores a nuestro favor para que en esta ocasión no nos perdiéramos, todo un clásico eso de desorientarse por la Pedriza, al menos para nosotros jajaja. El primero es que llevábamos armamento pesado, es decir un GPS. Y el otro es que, recientemente, voluntarios de la Federación Madrileña de Montañismo se han dedicado a señalizar y limpiar caminos y este debe de ser uno de ellos.  Desde aquí nuestra más sincera enhorabuena!!!! Y un cero patatero para la Comunidad de Madrid, que pasa “olímpicamente” de gestionar la red de senderos, como no se pueden privatizar debe ser que no interesan...

Total que a eso de la 10 tiramos parriba disfrutando de las vistas desde el inicio.



Por aquí se ve a gente escalando en las numerosas vías que hay por la zona.







Hacia el Sur ya se ve el embalse de Santillana que está a rebosar, menos mal, sino este verano nos tocaba bebernos los posos, jajaja.




El camino se dirige hacia el norte y al rato ya se divisa El Yelmo (1716m).



Hay que seguir en todo momento las marcas blanca y amarilla del PR-M1.
En primavera esta zona está preciosa con todo en flor.











A cada poco nos íbamos parando para hacer fotos en todas direcciones.






Y admirar el paisaje.






No te cansas de admirar las rocas son esas formas tan peculiares.









Este es todo un clásico de la Pedriza, El Caracol. Se estaba poniendo las botas entre tanta jara.






A este otro no sé cómo llamarle, jajaja.




Después de aproximadamente una hora se llega a la Gran Cañada (1270m), ancho corredor que viene del Collado de la Pedriza.












Después el camino vuelve a estrecharse…. Y tanto.



Pero basta con no perder de vista las marcas.











Una foto artística, jajaja.




Estos parecen moais de la Isla de Pascua.






Más y más piedras.




En algunos tramos el camino se complica y hay que echar las manos, pero nada complicado.




Las jaras van dejando paso a los robles, que acaban de echar las hojas







Aquí más de uno se ha resguardado.



Ya estamos más cerca de La Rinconada. Hay que dirigirse hacia el peñasco del fondo.




En La Rinconada aprovechamos para tomar algo en una sombra y disfrutar de las vistas del Yelmo. Hasta aquí hemos tardado dos horas y media.



Desde aquí se divisa la ciudad de Madrid.



A partir de aquí hay que seguir dirección norte subiendo por un barranco que se ve enfrente, tapado por la jara. Siguiendo las marcas del PR se encuentra el camino.
Se llega a una zona más despejada y llana con unas excepcionales vista hacia el Este.






El camino se dirige hacia los riscos del Acebo a la izquierda y la Caperucita a la derecha. Desde luego el que puso nombres a esta zona se lo pasó en grande.




La erosión es caprichosa.


Esta vista con el Embalse de Santillana al fondo nos gustó mucho.



Una foto del Acebo (1626m). Hasta aquí tardamos unas tres horas y media, paradas incluidas y tropecientas fotos.



Superado este risco, la senda empieza a bajar hacia el Collado de la Dehesilla (1453m), que ya se ve debajo de La Pared de Santillana (1824m).




Después de media hora de bajada, cuatro en total desde el inicio, llegamos al collado donde aprovechamos para comer y disfrutar del entorno. Algunas piedras desafían las leyes de la gravedad.





Aquí hay una que está en su elemento.



Esta es una zona que tiene un encanto especial, siempre me ha gustado, desde que acampamos aquí hace la friolera de 20 años.




Como veníamos en plan tranqui, no podía faltar la siesta de rigor, jejeje. Nos sentó de miedo.
Poco antes de las cuatro empezamos a bajar tranquilamente hacia el Tolmo.



Donde nos sorprendimos de no ver a nadie!!!!
Un poco más abajo del Tolmo hay una fuente que viene bien para refrescarse.
La vista hacia el Circo y las Torres de la Pedriza es espectacular.



Enseguida se llega a un descampado, dejando a mano izquierda el Refugio Giner de los Ríos. Se sigue de frente hacia donde se junta el arroyo de la Dehesilla con el de los Poyos para formar el Arroyo de la Majadilla, donde hay un puente que cruzamos.
A partir de aquí el paisaje cambia completamente. El camino transita por un bosque de pinos, cuya sombra se agradece. La fauna también cambia, las pezuñas de las cabras monteses dejan paso a las chanclas y el bañador del dominguero y los cuernos a la nevera, bueno algunos conservan los cuernos también…

Al otro lado del río vemos Peña Sirio.



El camino no tiene pérdida, se trata de seguir el margen del río hasta llegar a unas casas forestales. Sobrepasadas estas se gira a la izquierda, dejando Canto Cochino y la muchedumbre y los chiringitos a la derecha. Se llega a una explanada que atravesamos y a un puente que cruzamos.



Por este margen del río también puede llegarse al Refugio.
Seguimos su cauce hasta que este desemboca en el Manzaneras, que ofrece unos sotos muy bonitos.



El camino está cada vez más transitado a media que nos acercamos al Tranco.




Una vez allí nos tomamos las jarritas de cerveza de rigor y ya refrescados nos dirigimos hacia el coche, que todavía está a media hora de camino, atravesando las urbanizaciones por las calles de Madreselva, Salvador Dalí y Leonardo da Vinci hasta la calle Menéndez Pidal donde dejamos el coche. Llegamos a eso de las siete y media, como el juego de cartas, jajaja. Total más de 9 horas desde el inicio, con siesta y cervecitas incluidas eso sí.

2 comentarios:

  1. Os puedo llamar dioses por que habéis pisado el cielo. Un abrazo.

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  2. jajajajaja... siempre es un placer ir a la Pedri... y en primavera está preciosa. Un abrazo

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